
Aunque las compañías pueden negarse a asegurar a una persona de cierta edad, los seguros para personas mayores existen. Veamos hasta cuándo se puede hacer un seguro de vida.
Dependiendo de las expectativas y el interés del asegurado, es posible elegir diferentes tipos de seguros de vida
Los seguros de vida son una garantía para afrontar situaciones de riesgo con mayor estabilidad económica y un buen asesoramiento. Cada persona ofrece una sensibilidad distinta a determinadas preocupaciones (fallecimiento, enfermedad, vejez…), por lo que hay que atender a cada uno de estos aspectos para adaptar cada tipo de seguro. Estas pólizas ofrecen sistemas de protección y garantías de cobertura para hacer frente a situaciones distintas.
El seguro de vida ordinario plantea el pago de primas por parte del asegurado para garantizar la protección económica de uno o varios beneficiarios durante un plazo determinado. Lo que se busca sobre todo es proporcionar recursos económicos a familiares en el caso de que se produzca el fallecimiento del asegurado. Es posible contratar un seguro de vida a cualquier edad, pero el público más habitual para este tipo de pólizas se ubica en individuos de cuarenta años con compromisos económicos dentro de un núcleo familiar.
Si atendemos a la legislación, la última ley hipotecaria ha suprimido la obligación de contratar un seguro de vida a la hora de hacernos con una hipoteca. Las entidades financieras están obligadas a ofrecer alternativas o a permitir a sus clientes contratar pólizas por cuenta propia. Aunque no exista una obligación legal, las compañías bancarias necesitan que los solicitantes de hipotecas cuenten con un seguro de vida para poder otorgársela.
No solo los seguros de vida están orientados para ofrecer sustento económico a los beneficiarios en el caso del fallecimiento del asegurado. También existe la modalidad de seguro que ofrece cobertura económica en el caso de que el asegurado sufra una situación de invalidez permanente. De este modo, dotará de recursos financieros tanto a la familia como al afectado para poder hacer frente a esta situación.
Si se produce el fallecimiento del asegurado, del cual depende el pago de unos estudios, un seguro de vida podrá garantizar la continuidad de los estudios. Existen pólizas específicas destinadas a que o bien los hijos del asegurado, así como otros familiares que dependan económicamente de él, puedan tener estabilidad económica para abonar los pagos pendientes de sus estudios. De este modo no se ven comprometidas las obligaciones financieras relativas a los estudios.
Dentro de los tipos de seguros ahorro, existen una serie de productos que están orientados específicamente para la jubilación. Uno de estos son los Planes de Previsión Asegurados, que por lo general tienen un mejor tratamiento a la hora de pagar impuestos. Como contraprestación, tienen restricciones como su liquidez a la hora de recuperar el dinero antes de tiempo. Resulta fundamental informar si quieres ahorrar dinero para la jubilación u otro momento vital, ya que será clave antes de adquirir un seguro de vida con ahorro. De este modo, tendrás claro que se trata de una póliza adecuada a este tipo de necesidad.
Aunque las compañías pueden negarse a asegurar a una persona de cierta edad, los seguros para personas mayores existen. Veamos hasta cuándo se puede hacer un seguro de vida.
Si vas a contratar una hipoteca, un seguro de vida es una inversión de cara al futuro que te permitirá afrontar imprevistos en caso de accidente o fallecimiento. Pero, ¿es obligatorio contratar un seguro de vida al hipotecarnos? En este artículo te aclaramos todas las dudas.
Cuando una persona fallece, sus bienes, pero también sus deudas -si las tiene-, pasan a formar parte de su herencia, que habrá que repartirse entre los herederos que señale su testamento y, a falta de este, lo que indique la ley.
Cuando formamos una familia y tenemos personas a las que queremos buscamos dejar cubiertas las necesidades de los que nos importan, en caso de que nos suceda algo. Es ahí donde nos servirá de gran ayuda contratar un seguro de vida.