
Este tipo de póliza tienen como requisito superar un reconocimiento médico para comprobar el estado de salud

Cada vez somos más los que contratamos un seguro que garantice la tranquilidad de nuestros seres queridos en caso de que llegue el día en que les faltemos. Seguro de vida y seguro de decesos, ambos cubren el fallecimiento del asegurado, parecen lo mismo pero no lo son.
Ambos, seguros de vida y decesos, cubren el mismo tipo de riesgo, la pérdida de la vida y su activación supone una prestación económica en las siguientes líneas, que no son comunes a los dos:
Estas pólizas garantizan los servicios relacionados con el fallecimiento de una persona, como los gastos funerarios, de tanatorio, administrativos e incluso de asistencia en viajes, repatriación o accidentes.
Estas pólizas otorgan una cuantía económica única o en varias rentas al beneficiario cuando se produce el fallecimiento del tomador. Dicha indemnización será la establecida por el asegurado en el momento de la firma de su póliza.
Como hemos comentado, los seguros de decesos cubren los servicios, trámites y gastos relacionados con el fallecimiento del tomador. Su principal objetivo es asegurar la tranquilidad de tus familiares en el momento de tu falta, ya que todos los gastos generados serán cubiertos en este momento tan delicado para ellos.
En cuanto a los seguros de vida, no se encarga de cubrir los servicios de la gestión del fallecimiento sino que aporta una tranquilidad financiera a tus seres queridos, con la cuantía que establezca el asegurado. Al recibir dicha indemnización podrá asegurar la cobertura del pago de hipotecas, deudas o unos ahorros para el futuro.
Los seguros de vida pueden contar con coberturas adicionales que pueden cubrir la incapacidad del asegurado en caso de accidente o de enfermedad, para hacer frente a las dificultades que esto conlleva. Estas coberturas no las tiene el seguro de decesos.
También, en el caso de los seguros de vida, el asegurado podría solicitar una garantía adicional que permite al beneficiario solicitar un anticipo de la cuantía para hacer frente a los impuestos de sucesión o los gastos del fallecimiento.

Este tipo de póliza tienen como requisito superar un reconocimiento médico para comprobar el estado de salud

Contratar un seguro de vida con la hipoteca es prácticamente imprescindible a la hora de acceder a un préstamo y, si lo escogemos bien, puede aportarnos muchas ventajas añadidas. En esta entrada te damos las 6 claves a la hora de contratar un seguro de vida hipotecario.

Las herencias pueden incluir adeudos sin abonar, de tal manera que la persona que hereda puede recibir no solo activos, sino también obligaciones a las que tendrá que responder.

Hay muchas razones para contratar un seguro de vida: para mantener a nuestros hijos, proteger a la familia o contratar una hipoteca. Existen varios tipos de seguros de vida, que se adaptan a las necesidades del asegurado y de su familia. En este artículo te presentamos los distintos tipos de seguros de vida que existen.